El peligro de la sabiduría popular

Argumentum ad populum: El peligro de la sabiduría popular

por Wiliam Ajanel

Un hombre armado puede ser peligroso para la sociedad, pero un hombre con ideas peligrosas con el respaldo del público lo es más. No deja de asombrarme la cantidad de mitos, creencias y fábulas que con el tiempo y apoyados en la famosa sabiduría popular, han sido ya elevados a categoría de verdades universales, y de ahí la raíz de miles de conflictos en la sociedad. Por supuesto resulta más cómodo adoptar como propias ideas que han sido estructuradas por otros antes de sentarse a analizar su validéz. En este sentido, preferencia o afinidad no es igual a verdad o validez.

La Wikipedia nos facilita esta información al respecto:

Ad populum es una falacia lógica también conocida como sofisma populista debido a que suele usarse en discursos más o menos populistas. Es de uso habitual en los argumentos de las discusiones cotidianas. También se utiliza algo en y en los medios de comunicación aunque no es tan poderosa como el argumentum ad hominem. Suele adquirir mayor firmeza cuando va acompañada de un sondeo o encuesta que respalda la afirmación falaz. A pesar de todo, es bastante sutil y para oídos poco acostumbrados puede pasar inadvertida.

Mi principal interés en este asunto es la capacidad que tenemos como humanos para distorsionar la veracidad de las cosas reduciendo los argumentos a este tipo de falacia, con la que se pretende dar respaldo aun discurso o argumento, basados en la idea de la popularidad de dicho enunciado.

Otro dato que llama fuertemente mi atención es cuando se utilizan las famosas consultas populares, las encuestas o sondeos, sin duda alguna muchos individuos han sacado gran provecho de esta situación, y en ocasiones se mofan de quienes cuestionan sus ideas escondidos detrás de un ciento de hojas de papel, que respaldan si, una voluntad popular, más no una verdad o un razonamiento lógico.

Muy relacionado con el dicho popular que reza: Tanta gente no puede estar equivocada; se cae en el error de apoyar alguna postura sin antes comprobar su veracidad y fiabilidad.

Me llama mucho la atención, de que incluso a través de los medios de comunicación se siguen proliferando tales prácticas, generando opiniones y posturas erróneas frente a las distintas realidades de nuestras sociedades. Particularmente me gustaría saber que por medio de las redes sociales y la internet se puede cambiar el curso de las argumentaciones de tipo adpopulum, pero ¿Cómo?

Hace un par de días escribía algo sobre la necesidad de documentarse, este sería principalmente uno de los pasos más importantes para poder relacionar ideas y posturas a la hora de ser puestas en debate. Segundo, me encanta cuando la gente está abierta a reconocer sus fallas y corregir ideas que no están de acuerdo a un razonamiento minucioso, aprender de los errores resulta muy importante. Y por último y muy importante, es necesario discutir siempre la veracidad de lo que se nos expone en los medios, hablando de internet específicamente cuando se habla de un tema es muy fácil encontrar información al respecto y obtener una idea más apropiada del tema.

La sociedad no es una masa torpe que no sepa distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, simplemente se requiere de precaución a la hora de proclamar ideas que interfieran en la sabiduría de los individuos, evitando transformar falacias en verdades absolutas, como siempre, la opinión y el debate nos ayudarán a enriquecer nuestra capacidad intelectual y conocimientos para llegar a la formulación de ideas que contribuyan al desarollo de nuestras sociedades y no al atraso y confusión de las mismas.

Me gusta siempre compartir alguna anécdota o testimonio: Sucede que en una ocasión conversaba con un compañero de la universidad sobre el tema de la calidad de algunos productos, y me sorprendió sobremanera que estando al nivel académico que estábamos me haya soltado tremenda frase: “Pero los productos norteamericanos [de Estados Unidos para ser específicos] siempre serán los mejores ya que tiene toda la tecnología a disposición y el capital necesario”. No me tomó más de 5 minutos hacerle ver la cantidad de productos japoneses, europeos y colombianos que tenía en su casa y lo equivocado que estaba al respecto, claro la mayor parte de la gente por acá cree igual que él ¿su culpa? no lo creo, falta de información y manipulación un poco de los medios.

Próximente estaremos analizando otro de los famosos argumentos “ad”

Anuncios

Acerca de ingenierosocial

“El planeador parece ser muy sabio en su propia arrogancia; a menudo está tan enamorado con la supuesta belleza de su propio plan ideal de gobierno, que no puede soportar la más mínima desviación en ninguno de sus detalles. El lo diseña completamente en todos sus detalles, sin ninguna consideración hacia los intereses o prejuicios que puedan estar en contra del mismo. Parece imaginar que puede manejar a los miembros de la sociedad con la misma facilidad con que uno coloca las diferentes piezas en un tablero de ajedrez.” Carlos es un librepensador de 24 años que no practica la soberbia.
Esta entrada fue publicada en Cajón de Sastre. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El peligro de la sabiduría popular

  1. Hola,

    Coincido contigo en que la sabiduría popular es peligrosa, más que nada porque es capaz de anular el pensamiento individual ya que se toma algo por cierto porque hay un refrán que lo dice o porque “todo el mundo sabe que eso es así”.

    Creo que debemos fomentar el ejercicio mental autónomo, informado y libre.

    Saludos,
    Antonio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s